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| Ziggurat, fuente: https://redhistoria.com/el-origen-de-la-civilizacion-sumeria/zigurat/ |
Introducción
Dentro del mundo del arte, existen varias disciplinas que lo conforman; las principales son: la arquitectura, la escultura, la pintura y las artes plásticas. La idea principal para poder hacer una aproximación es articular este espacio de modo que se pueda realizar una especie de viaje entre las diferentes disciplinas aplicadas y analizadas desde el arte mesopotámico y poder establecer una relación entre ellas, a través de entradas centradas en cada una de ellas, incidiendo en sus características más representativas dentro de cada ámbito, y resaltando y analizando algunos de sus máximos exponentes.
Hoy, y para inaugurar este
espacio, se va a analizar la arquitectura Sumeria, primera civilización y
primer periodo de la era mesopotámica que se comprende entre los años 2.900 y
2340 AC aproximadamente y que se desarrolla en el territorio que se encuentra
entre los ríos Tígris y Eufrates, concretamente en el sur de esta zona, por
aquel entonces prácticamente a tocar del Golfo pérsico. Para ello es
conveniente tejer un hilo analizando los componentes arquitectónicos de menor a
mayor medida, empezando por establecer una relación entre el surgimiento de los
primeros asentamientos convertidos en ciudades, que constituyen las primeras de
la historia, para después poder exponer algunos ejemplos de
edificaciones típicas sumerias.
Relación entre civilización y arquitectura
Para hacer una primera aproximación y entender la importancia de la arquitectura en este primer periodo, es necesario centrarse en los orígenes de la cultura sumeria para relacionarla con las primeras edificaciones. La civilización sumeria, es la primera en la historia de la humanidad que gracias a su gran desarrollo en varios ámbitos como pueden ser el cultural, político, económico y social, crea lo que conocemos como ciudades. Esto es debido principalmente al gran crecimiento de población que tuvo lugar en los asentamientos sumerios gracias a las tierras fértiles, que proveían de abundantes cosechas y permitían a las gentes mas allá de subsistir, disponer de excedentes. Esto, sumado a la aparición de nuevas “tecnologías” y oficios supone en un cambio político y social también que marcó un punto de inflexión: la aparición de las primeras ciudades. Con ellas, se creó también un primigenio sistema de gobierno y administración independiente en cada ciudad, y para ello se construyeron espacios dedicados especialmente a estas funciones como son los palacios y los templos.
La arquitectura de esta civilización comprende
desde las más humildes viviendas de la mayor parte de la población, pasando por
los complejos funerarios característicos de esta civilización, llegando a las
grandes edificaciones como los palacios y los templos, y que todos ellos juntos
componen lo que fue el esqueleto de las primeras ciudades. Las principales y
los mejores ejemplos de estas ciudades fueron Kish, Eridu, Lagash, Nippur, Ur y
Uruk.
De menos a más: entorno y
materiales de construcción
El valle de Mesopotamia, a
pesar de ser un terreno fértil a causa de la situación de valle entre dos
grandes ríos que se desbordan de forma incontrolable y violenta a comparación
de las suaves crecidas del Nilo en Egipto, provocan inundaciones que arrasan
con todo lo que se encuentran a su paso, y a pesar de proveer de grandes
cantidades de agua dulce, provoca graves daños e inundaciones. El valle de Mesopotamia es un terreno muy extenso y llano donde las
materias primas como pueden ser la piedra (abundante en Egipto), son
prácticamente inexistentes, y se necesita de otro tipo de material para poder
construir. Por ello, la materia primera que se utiliza en las construcciones Sumerias
es el ladrillo. Para conseguir estos ladrillos, se cocía o secaba arcilla al
sol, y de esta forma obtenían gran cantidad de material para la construcción y
de manera rápida y económica.
Esta ventaja en la facilidad
de creación de material de construcción a la vez supone una desventaja en lo
referente a la perdurabilidad de sus construcciones. Un gran ejemplo son los restos
que han llegado a nuestros días, y la forma en la que lo han hecho,
especialmente si se compara con el país vecino, Egipto, que fue contemporáneo.
Los restos de ciudades y templos sumerios que han sobrevivido al paso de los
milenios, y han llegado hasta nuestros días lo han hecho de forma precaria,
debido principalmente a la poca resistencia a la erosión, las inclemencias y el paso del tiempo del material de construcción: el ladrillo. La arcilla, a
diferencia de la piedra se desgasta con muchísima más facilidad, y por ello,
grandes monumentos construidos con piedra como pueden ser las Grandes pirámides
de Egipto han sobrellevado el paso del tiempo de una forma increíble, a
diferencia de, por ejemplo, los templos sumerios de los cuales podemos intuir alguna
forma entre las montañas de lo que parecen ser piedras o sedimentos.
Características y tipos de
construcciones
Gracias a la facilidad tanto de obtención de materia prima para la construcción del ladrillo, como la rapidez en la fabricación de este mismo, es que se erigen obras con tanta facilidad y rapidez. Se dan una serie de características principales precisamente por la falta de piedra en las construcciones, como puede ser la ausencia de columnas, el uso de bóvedas, así como arcos. Existen también registros del uso de cañas en la construcción de viviendas residenciales.
Sobre este tipo de
construcción de uso residencial, hay pocos registros, dado que su degradación
fue aun si cabe más evidente que otras edificaciones de mayor envergadura, aunque
si se pueden comentar algunos aspectos como, por ejemplo, la planta baja con el
uso de patios interiores, que creaban un efecto de regulación de la temperatura
en la estancia creando corrientes de aire. Los habitáculos de la casa conectaban
directamente a estos patios, y en los muros exteriores de la casa que conectaban
con la calle, apenas había ventanas. En esta época, y especialmente al inicio,
en la etapa del Obeid es donde surgen los primeros planos o estudios de
planificación urbanística por decirlo así.
En el ámbito de la
construcción funeraria, aunque no tenían especial relevancia estas
construcciones dado que no le prestaban demasiado interés a la vida después de
la muerte, de esta civilización hay que nombrar las tumbas reales de Ur, en el cementerio
real de Ur se encontraron un gran número de estas construcciones donde resaltan
las tumbas reales, construcciones monumentales, formadas por una especie de
pozos, donde se accede a través de una especie de pasillo largo descendiente
que desemboca en lo que es finalmente la cámara funeraria en sí. En estas
tumbas, y sobre todo en las pertenecientes a la realeza, se han encontrado
grandes hallazgos dado que era parte del rito funerario en las familias de alto
nivel económico, dejar ofrendas y ajuares al difunto en la cámara. Un buen
ejemplo de estos hallazgos es el estandarte de Ur, que fue descubierto en una
de estas tumbas.
En el ámbito religioso, hay
que mencionar primeramente la importancia de la religión para comprender la
singularidad y la importancia que se daba a los templos. La cultura sumeria era
sumamente creyente de sus dioses, que creían protectores de sus ciudades, y los
reyes que gobernaban estas ciudades eran considerados semidioses, por ello las
construcciones de los templos en las ciudades eran monumentales. Creían que los
templos, sobre todo las partes más altas eran la morada de los dioses,
emplazamientos donde los dioses bajaban a la tierra a descansar, y por ello
estas construcciones eran tan importantes en la época. Así como las viviendas,
las murallas o incluso las tumbas en general eran más sencillas y no destacan
especialmente si se comparan con otras épocas o civilizaciones. En este caso,
el templo y el palacio acostumbran a ser una misma edificación dado que el rey,
a parte de ser el protector de la ciudad también era el sacerdote y por este
carácter divino se erigieron los primeros grandes templos de Mesopotamia. Son construcciones
con una forma de pirámide escalonada, con una base rectangular de gran volumen,
en muchos casos construidas mucho antes, sobre las que posteriormente se
construyen en la parte superior una especie de capilla o habitación cuadrada
que supone la parte más alta del templo, y todo ello constituirá más adelante
lo que se conoce como Ziggurat.
Esta pirámide escalonada
realmente no constituye la totalidad del templo, si no que forma parte de él.
Son construcciones que buscan la altura, el contacto entre el cielo y la tierra,
para que en ese habitáculo superior pudiesen encontrar los dioses un lugar de descanso,
formadas por varias plantas. El resto del templo estaba formado por grandes
complejos de edificaciones de planta baja que rodeaban la pirámide escalonada, destinados
al resto de los ejercicios de gobierno y administración que se llevaban a cabo
en el templo.
Los templos-palacio estaban construidos
sobre un gran montículo de tierra llamado “Tell”, a causa de las construcciones
antiguas, y las posteriores en la parte superficial, todo ello construido a lo
largo de los años encima de estos montículos o colinas, resultaban en unas
edificaciones construidas en lo que resulta ser una especie de montaña y que
por sus grandes dimensiones necesita de escaleras y rampas para poder acceder a
ellas. La parte más alta servía de templo, de lugar para observar (solo para
los que pudieran acceder, no todo el mundo tenía acceso), también era un lugar
donde se realizaban sacrificios y ofrendas. Aspectos arquitectónicos que
destacan de estas construcciones son la combinación de patios o terrazas dispuestas
de forma que se superponen unas a otras formando esa escalera.
El primer nivel, el inferior,
o la plataforma base que sustentaba la parte superior, era una formación robusta
y maciza con paredes que tenían una cierta inclinación, hechas de ladrillo, y
se accedía a través de 3 escalinatas enormes, una de ellas, la principal sigue
ascendiendo a medida que se van elevando los pisos que conducen al templo o
capilla más alto.
La ciudad
Todas estas edificaciones que
se han mencionado formaban parte de lo que era la ciudad, entre muchos otros
elementos que la constituyen como pueden ser las murallas, los canales,
elementos que también destacan por ejemplo en la ciudad de Nippur, con la red de
canales que se construyeron para el regadío. Un ejemplo de representación de la
distribución de una ciudad y sus alrededores en base a estos canales es en este
caso la tablilla de Nippur, que constituye uno de los planos más antiguos que
existen de estas características.
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Bibliografía
Eva Tobalina. (2021). Mesopotamia. Sumer y los sumerios: donde “todo” empezó. Https://Www.Youtube.Com/Watch?V=rIlh-EYWgoQ.
García Sánchez, R. (2023). Historia de la arquitectura sumeria, egipcia, griega y romana (Ediciones UPCT).
J. Matesanz. (2023). APUNTES DE ARTE SUMERIO.
Sara Arroyo Cuadra. (2020). El relieve sumerio y las tumbas reales de Ur. Https://Canal.Uned.Es/Video/5fda2253b609235918234ba2.




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